viernes, 27 de septiembre de 2013

Visita del Papa a Cagliari


VISITA PASTORAL A CAGLIARI
ENCUENTRO CON EL MUNDO DEL TRABAJO
DISCURSO DEL PAPA FRANCISCO
Largo Carlo Felice, Cagliari 
Domingo, 22 de septiembre 2013

Resumen de las frases más representativas

"Esta visita comienza precisamente con vosotros, el mundo del trabajo".
"Deseo expresaros sobre todo mi cercanía, especialmente ante vuestra situación de sufrimiento de tantos jóvenes parados..."

Y el Papa deja los papeles, improvisa y se emociona:

"Mi papá, joven se fue a Argentina, lleno de ilusión a hacer las Américas y sufrió la terrible crisis y lo perdió todo. Yo sentí en mi infancia hablar de esta época en mi casa, oí en mi casa hablar de este sufrimiento, que conozco bien".
"Les pido coraje. Y que esta palabra no sea una bonita palabra de paso. No sea sólo una sonrisa de un empleado cordial de la Iglesia, que viene y os dice coraje. No, esto no lo quiero".
"Ésta es la segunda ciudad que visito en Italia: las dos son islas. En la primera, vi el sufrimiento de tanta gente que busca, arriesgando la vida, dignidad, pan y salud. Son los refugiados".
"Y vi la respuesta de aquella ciudad que, siendo isla, no quiso aislarse y recibe a los refugiados, los hace suyos y da un ejemplo de acogida".

sábado, 21 de septiembre de 2013

Video Evangelio Domingo XXV del tiempo ordinario


"Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero".

Evangelio según San Lucas 16,1-13.

martes, 17 de septiembre de 2013

Singular texto sobre la Virgen María, en un mes de grandes fiestas marianas.

Homilía de San Bernardo abad. (Homilía 2 sobre “Missus est 1, n.17”)

Digamos algo sobre este nombre, que significa estrella del mar y conviene acertadamente a la Virgen María.

La comparación de María con una estrella no puede ser más adecuada. Porque así como la estrella emite el rayo de su luz, sin corrupción de sí, sin lesión alguna, la Virgen dio a luz a su hijo. Ni el rayo aminora la claridad de la estrelle, ni el Hijo la entereza de su Madre. Ella es, pues, aquella noble estrella nacida de Jacob, cuyos rayos iluminan al mundo entero, cuyo resplandor brilla en la alturas y desciende a los abismo.

Alumbrando también a la tierra y enardeciendo más corazones que cuerpos, fomenta virtudes y consume vicios.

Rutilante y singular estrella, exaltada por necesarias causas sobre el grande y espacioso océano, brilla con méritos y destella con ejemplos.

Tú, quienquiera que seas, que fluctúas entre borrascas y tempestades en la corriente impetuosa del siglo, no apartes los ojos del fulgor de la estrella, si no quieres hundirte en las olas.

Si se levantan vientos de tentaciones o tropiezas en escollos de grandes pruebas, mira a la estrella, invoca a María. Si te zarandean olas de orgullo o detracción y te hunden emulaciones ambiciosas, mira a la estrella, invoca a María. Si la ira, la avaricia, el deleite carnal, sacuden la navecilla de tu alma, mira a María. […]

En los peligros, en las dificultades, en las dudas, piensa en María. No se aparte de tu boca, no se aleje de tu corazón y para asegurarte la eficacia de su plegaria, no olvides los ejemplos de su vida. Siguiéndola, no te desviarás; invocándola, no te desesperarás; pensando en ella, no te equivocarás; si ella te sostiene, no caerás; si te protege, nada podrás temer; si ella te guía, no sentirás fatiga; si ella te ampara, llegarás a la meta.
Y así, tú mismo experimentarás con cuanta razón se dijo: “Y el nombre de la Virgen era María

Compartido por Maximiliano de la Vega
Gracias

sábado, 14 de septiembre de 2013

Video Evangelio Domingo XXIV del tiempo ordinario

El evangelio de hoy nos trae tres parábolas muy conocidas:


"Les aseguro que, de la misma manera, se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte".

Evangelio según San Lucas 15,1-32.