viernes, 30 de noviembre de 2012

Preparándonos para el Adviento



El Adviento es el período de preparación para celebrar la Navidad y comienza cuatro domingos antes de esta fiesta. Además se encuentra en el comienzo del Año Litúrgico católico. Este año 2012, comenzará el domingo 2 de diciembre y el último domingo de Adviento será el 23 de diciembre.

Aquí tienen algunos enlaces interesantes que suministra ACIPrensa

martes, 27 de noviembre de 2012

El Deseo de Dios


El camino de reflexión que estamos recorriendo juntos en este Año de la Fe nos lleva a meditar hoy sobre un aspecto fascinante de la experiencia humana y cristiana: el hombre lleva en sí mismo un misterioso deseo de Dios. […] En mi primera encíclica, Deus caritas est, intenté analizar cómo dicho dinamismo se hace realidad en la experiencia del amor humano, experiencia que en nuestra época se percibe con más facilidad como momento de éxtasis, de salida de sí, como lugar en el que el hombre se siente atravesado por un deseo que lo supera. Mediante el amor, el hombre y la mujer experimentan de manera nueva, uno gracias al otro, la grandeza y la belleza de la vida y de lo real. Si lo que experimento no es mera ilusión, si quiero de verdad el bien del otro también como camino que lleva a mi bien, entonces tengo que estar dispuesto a de-centrarme, a ponerme al servicio de él, hasta renunciar a mí mismo. La respuesta a la cuestión sobre el sentido de la experiencia del amor pasa, pues, por la purificación y la sanación del querer, exigida por el mismo bien que se quiete para el otro. Hay que ejercitarse, entrenarse e incluso corregirse para que este bien pueda realmente ser querido. De esta manera el éxtasis inicial se traduce en peregrinación, en “camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios” (Deus caritas est n. 6) A través de este camino, el ser humano podrá ahondar de manera progresiva en el conocimiento del amor que había experimentado inicialmente. E irá perfilándose también cada vez más el misterio que é este representa: y es que ni siquiera la persona amada puede saciar el deseo que habita en el corazón human; antes bien, cuanto más auténtico es el amor al otro, tanto más deja que se desvele el interrogante sobre su origen y su destino, sobre su posibilidad de durar siempre. Por consiguiente, la experiencia humana del amor lleva consigo un dinamismo que remite más allá de uno mismo; es experiencia de un bien que induce a salir de sí y a enfrentarse al misterio que envuelve toda la existencia.


(En las habituales Audiencias de Benedicto XVI, el Papa habla de la necesidad del amor en el ser humano y del matrimonio, con un texto importante, para meditar. Os proponemos parte del texto. (Miércoles 7/11/2012)
Gracias a Maximiliano de la Vega por enviarnos este texto.

Las ocasiones del encuentro con Jesús y la escucha de la Escritura


Algunos preguntarán cómo llevar a cabo todo esto. No se trata de inventar nuevas estrategias, casi como si el Evangelio fuera un producto a poner en el mercado de las religiones sino descubrir los modos mediante los cuales, ante el encuentro con Jesús, las personas se han acercado a Él y por Él se han sentido llamadas y adaptarlos a las condiciones de nuestro tiempo. Recordamos, por ejemplo, cómo Pedro, Andrés, Santiago y Juan han sido llamados por Jesús en el contexto de su trabajo, cómo Zaqueo ha podido pasar de la simple curiosidad al calor de la mesa compartida con el Maestro, cómo el centurión pide la intervención del Señor ante la enfermedad de una persona cercana, cómo el ciego de nacimiento lo ha invocado como liberador de su propia marginación, cómo Marta y María han visto recompensada su hospitalidad con su propia presencia. 

Podemos continuar aún recorriendo las páginas de los Evangelios y encontrando tantos y tantos modos en los que la vida de las personas se ha abierto, desde diversas condiciones, a la presencia de Cristo. Y lo mismo podemos hacer con todo lo que la Escritura nos dice de la experiencia misionera de los apóstoles en la Iglesia naciente. La lectura frecuente de la Sagrada Escritura, iluminada por la Tradición de la Iglesia que nos la entrega y la interpreta auténticamente, no sólo es un paso obligado para conocer el contenido mismo del Evangelio, esto es, la persona de Jesús en el contexto de la historia de la salvación, sino que, además, nos ayuda a hallar espacios nuevos de encuentro con Él, nuevas formas de acción verdaderamente evangélicas, enraizadas en las dimensiones fundamentales de la vida humana: la familia, el trabajo, la amistad, la pobreza y las pruebas de la vida, etc.

Punto 4 del mensaje al Pueblo de Dios, 
tras la conclusión de la XIII Asamblea General Ordinaria 
del Sínodo sobre la "Nueva Evangelización.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Frases y pensamientos,

Muchos dan la limosna exteriormente, y, sin embargo, no la dan interiormente; éstos son los que quieren aparecer misericordiosos por ambición o por algunas otras miras temporales, en los cuales ha de juzgarse que solamente obra la izquierda (San Agustín, Tratado sobre el Sermón de la Montaña 2,2,9)