lunes, 29 de marzo de 2010

Cartas pastorales de nuestro Obispo

Traemos a este blog las dos últimas cartas pastorales de nuestro obispo Mons. Antonio Ceballos:

Carta Pastoral: Semana Santa 2010 (Pulsar)


Carta Pastoral: Jueves Santo 2010. (Pulsar)

Así mismo, el Obispo nos invita a asistir a la misa crismal que se realizará este miércoles Santo a las 12:00 Am en la Iglesia Catedral (Cádiz): (Pulsar)

miércoles, 24 de marzo de 2010

25 de Marzo Jornada por la Vida



El 25 de Marzo celebramos la Jornada por La Vida con el lema:
¡Es mi vida!... Está en tus manos.

Con este lema se quiere dar voz a los que no tienen voz reclamando el derecho de los que van a nacer a que su vida sea protegida.


Para leer la nota completa de los Obispos pulsar aquí ->( Documento)

Para leer la carta pastoral de nuestro Obispo Mons. Antonio Ceballos (Pulsa)


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Convocatoria del Secretariado Diocesano de Pastoral familiar:


Queridas  Familias:


El  jueves  25  de Marzo  se celebra  la festividad de la Anunciación del Señor. Desde hace algunos años, la Iglesia Española con motivo de esta  solemnidad conmemora la   Jornada  por la Vida.

Este  año el lema elegido es:
  


¡Es mi vida!...Está en tus manos.

El lema viene revestido de una peculiar significación ya que coincide con la reciente aprobación de la nueva ley del aborto. Con este lema se quiere dar  voz a los que no tienen voz reclamando el derecho de los que van a nacer a que su vida sea protegida. Se pretende también resaltar la responsabilidad que está en manos de todos. En esta responsabilidad compartida, la Iglesia siente la necesidad de ayudar y acompañar a cuantos  sufren por esta razón.

Con este motivo, en nuestra Iglesia Diocesana te invitamos a participar  en una Oración Comunitaria que tendrá lugar en Cádiz el:




    Jueves  25 de marzo

A las 19,00 horas

En la Parroquia de San Agustín

En la oración, uniéndonos al Señor, conseguimos  la fuerza  para  caminar, para  dar  vida a todos aquellos que la necesitan y en especial a aquellos  que están por nacer y a sus madres.

Te esperamos. Trae a tu familia y a todos tus conocidos, miembros de tu Parroquia, Movimiento, Asociación, etc.

Un familiar abrazo
Maximiliano de la Vega y Prudencia Alonso
Directores del Secretariado Diocesano de Pastoral Familiar

lunes, 22 de marzo de 2010

Qué es la Semana Santa

La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.

A la Semana Santa se le llamaba en un principio “La Gran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa o Semana Mayor y a sus días se les dice días santos. Esta semana comienza con el Domingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestra oración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestros pecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estos días para morir al pecado y resucitar con Cristo el día de Pascua.

Lo importante de este tiempo no es el recordar con tristeza lo que Cristo padeció, sino entender por qué murió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a la muerte por amor a nosotros y el poder de su Resurrección, que es primicia de la nuestra.

La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la tierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombres fuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.



Celebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a la Iglesia para que las bendigan ese día y participamos en la misa.


Este día recordamos la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo de servicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo.


Ese día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramos con un Via Crucis solemne y con la ceremonia de la Adoración de la Cruz.



Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “ la tarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.


Es el día más importante y más alegre para todos nosotros, los católicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida. Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad de salvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices en compañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.

¿Por qué la Semana Santa cambia de fecha cada año?

El pueblo judío celebraba la fiesta de pascua en recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera luna llena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar y no al año solar de nuestro calendario moderno. Es por esta razón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se le hace coincidir con la luna llena.

En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comer cordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitar bendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de la esclavitud.

Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nueva liberación, del pecado y de la muerte.

Tomado de Catholic.net

jueves, 18 de marzo de 2010

Día del Seminario. Carta Pastoral

Mis queridos diocesanos:

El día 19 de marzo, festividad de San José, celebra la Iglesia el Día del Seminario. El Papa Benedicto XVI ha convocado este Año Sacerdotal con el fin de que, en el mundo entero, se valore el sacerdocio ministerial. Pues bien, considero que es necesario valorar también el lugar y la institución en donde se forman los futuros sacerdotes. Este es el Seminario. El Santo cura de Ars decía: Oh, qué grande es el sacerdote si se diera cuenta moriría....

1. Responsabilidad y compromiso 

El Seminario ha de estar siempre vivo en las conciencias de todos y de cada uno de los católicos responsables. Un año más celebramos el Día del Seminario, fijando nuestra mirada allí donde se fragua el futuro sacerdote, el futuro Pastor. Es el momento de recordar la responsabilidad y el compromiso que cada uno de los diocesanos tiene contraído con el Seminario y, en general, con las formación de los llamados al sacerdocio ministerial.

Esta responsabilidad y compromiso se concreta, a veces, en pequeños detalles, que no por ser pequeños carecen de importancia. Tenemos que interesarnos por el Seminario, valorar el Seminario, rezar por el Seminario, apoyarle moral y económicamente. Todo ello con espíritu de verdadera colaboración. En este movimiento de esfuerzo renovador común que estamos viviendo, el Seminario, su acierto, su pujanza, su buen hacer, viene a ser uno de los principales retos que hemos de afrontar.